Tras más de seis años de debates y construcción colectiva, el Senado bonaerense aprobó la normativa que declara a la actividad audiovisual como una industria estratégica y productiva. Con la creación de un Fondo de Fomento específico y una fuerte impronta federal, la ley busca descentralizar los recursos, potenciar el empleo local y garantizar que las historias de cada región sean contadas por sus propios protagonistas.
En una jornada histórica que marca un antes y un después para la cultura bonaerense, la Cámara de Senadores de la Provincia convirtió en ley el proyecto de Promoción y Desarrollo de la Industria Audiovisual. La sanción llega como respuesta a una demanda sostenida por la comunidad cinematográfica, la Multisectorial Audiovisual y el Foro Audiovisual PBA, quienes trabajaron durante seis años para lograr un marco legal que, hasta ahora, estaba ausente en el territorio con mayor cantidad de rodajes y estudiantes de cine del país.
La nueva normativa, celebrada por trabajadores, organismos profesionales y universidades, reconoce por primera vez al sector audiovisual como industria estratégica, crea un Fondo de Fomento de $675 millones y establece herramientas para fortalecer la producción, la circulación de contenidos y la formación de audiencias en toda la provincia. No solo repara una deuda histórica, sino que posiciona a la provincia a la vanguardia legislativa en un contexto nacional complejo para el sector.

La nueva ley introduce un cambio de paradigma fundamental al definir a la actividad audiovisual no solo como un hecho artístico, sino como una industria productiva clave para el desarrollo económico. El texto amplía el horizonte de lo que se considera audiovisual, abarcando desde el cine de ficción y documental hasta los videojuegos, la animación y las nuevas tecnologías inmersivas. Este reconocimiento legal permite equiparar al sector con otras industrias, otorgándole herramientas para atraer inversiones, dinamizar la economía y generar puestos de trabajo calificados y genuinos en todo el territorio provincial.
Para hacer efectivos estos objetivos, la normativa crea el Fondo de Fomento a la Producción Audiovisual, una herramienta financiera vital que contará con una partida inicial de 675 millones de pesos, actualizable anualmente. Este motor económico tendrá la misión de financiar producciones locales y fomentar la contratación de técnicos y artistas bonaerenses, permitiendo que los proyectos no dependan exclusivamente de los vaivenes de la economía nacional. Es una inyección de recursos que busca transformar el talento local en una industria sostenible y competitiva frente a los grandes tanques de distribución.
Uno de los pilares más celebrados de la ley es su espíritu profundamente federal y descentralizador, diseñado para romper con la hegemonía de la producción concentrada en la capital. El objetivo es impulsar polos audiovisuales en distintos municipios —desde el interior profundo hasta el conurbano— para que las narrativas no sean impuestas desde una mirada externa que muchas veces reproduce estereotipos. La normativa busca que cada región tenga la capacidad técnica y económica de narrar su propia identidad, evitando que las historias locales sean contadas por voces ajenas a su realidad.
El corazón de la normativa es la creación del Fondo de Fomento Audiovisual, que contará con $675 millones iniciales, actualizables cada año según el valor promedio de la entrada de cine fijado por el INCAA. Ese fondo financiará proyectos de ficción, documental, animación, videojuegos y tecnologías inmersivas, junto con la contratación de técnicos y artistas bonaerenses. Para acceder, se creará además un Registro Único de la Actividad Audiovisual que ordenará a trabajadores, productoras y prestadores de servicios del sector.
La ley también apunta a ampliar la circulación de las producciones bonaerenses. Para eso prevé apoyo permanente a festivales regionales, la creación de una Red de Salas de Cine Provincia de Buenos Aires y el impulso a nuevas audiencias en todo el territorio. En paralelo, se pondrá en marcha el Archivo Audiovisual Bonaerense, destinado a conservar, investigar y digitalizar el patrimonio regional.
Uno de los objetivos centrales es descentralizar la producción y fortalecer identidades locales. La ley promueve la creación de polos y regiones productivas, con la intención de que los relatos surjan de las propias comunidades. Actores y técnicos de distintas ciudades destacaron este punto: evitar miradas externas que generen estereotipos y permitir que las propias voces narren cada territorio.
Asimismo, la ley pone el foco en la soberanía cultural y en el derecho de las audiencias a verse reflejadas en sus propias pantallas, un concepto referido como «alfabetización audiovisual». Para combatir la desconexión entre el cine nacional y sus espectadores, se prevé el apoyo a festivales regionales y la creación de una Red de Salas de Cine Bonaerenses. Además, se institucionaliza la plataforma «BaFilma», un espacio digital que no solo servirá de ventana de exhibición para las obras provinciales, sino que funcionará como un catálogo de locaciones para atraer rodajes a los paisajes únicos de la provincia.
En cuanto a su gobernanza, se establece la creación del Consejo Provincial Regional de la Producción Audiovisual y un Registro Único de trabajadores y productoras, requisitos indispensables para acceder a los beneficios del sistema. Si bien el carácter «consultivo» del Consejo plantea el desafío de mantener un diálogo fluido entre el Estado y las organizaciones, el sector ve en esta estructura una oportunidad fértil para el diseño creativo de políticas públicas. Se institucionaliza así un espacio de debate donde gremios, universidades y asociaciones podrán planificar el futuro de la actividad a largo plazo.
El proyecto, impulsado por el Ejecutivo e impulsado desde abajo por la Multisectorial Audiovisual y el Foro Audiovisual PBA, reconoce la magnitud del ecosistema bonaerense: la provincia es el segundo territorio del país en producción de películas y el primero en cantidad de rodajes y estudiantes vinculados al sector. Con la nueva ley, esa potencia encuentra un marco propio para crecer y consolidarse.
La aprobación de esta ley adquiere un valor simbólico y político aún mayor al contrastarse con la situación actual del INCAA y el desfinanciamiento a nivel nacional. Mientras otras estructuras se retraen, la Provincia de Buenos Aires decide avanzar, ofreciendo un marco de previsibilidad y refugio para la creación. Como expresaron referentes del sector, este «lienzo en blanco» permite salir del modo de supervivencia para empezar a diseñar, crear y proyectar un ecosistema audiovisual robusto que no solo resista, sino que crezca.

Si bien el nuevo Consejo Provincial Regional tendrá carácter consultivo, su integración amplia —con representantes de universidades, sindicatos, asociaciones profesionales y entidades de gestión de derechos— busca garantizar participación y diálogo en la implementación de la norma. Desde el sector reclaman que la reglamentación consolide esa participación para asegurar transparencia y continuidad más allá de los cambios de gobierno.
La ley incorpora además definiciones modernas sobre la industria audiovisual, protege la diversidad cultural, fomenta la producción en lenguas originarias y suma un régimen de apoyo para la exhibición y distribución, puntos históricamente señalados como cuellos de botella. La plataforma BaFilma, que reunirá producciones bonaerenses y servirá como catálogo de locaciones, será otra herramienta para atraer rodajes y nuevas inversiones.
Finalmente, la implementación de la norma en los próximos 180 días abre una etapa de trabajo intenso y esperanza renovada para realizadores, técnicos y productores. La ley es percibida como una victoria de la organización colectiva y un punto de partida para saldar la desigualdad competitiva del cine independiente. Con reglas claras y financiamiento propio, el sector audiovisual bonaerense se prepara para demostrar que, con el apoyo adecuado, sus historias tienen la potencia necesaria para conquistar tanto al público local como al mundo.
Aunque queda un amplio camino para recorrer, el sector coincide en que la sanción marca un punto de inflexión. En tiempos de desfinanciamiento a nivel nacional, la Provincia apuesta por reglas claras, financiamiento estable y políticas para fortalecer empleo calificado, identidad cultural y desarrollo productivo. Un marco que, según productores y realizadores, abre una oportunidad inédita para que la provincia pueda diseñar su propio futuro audiovisual.
Nota realizada con reporteo humano y asistencia IA


